Mostrando entradas con la etiqueta Actividad 5 bloque 5. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actividad 5 bloque 5. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de junio de 2016

Artículo Final

Me habían hablado antiguas alumnas de lo bonita que era la asignatura de Literatura Infantil, pero realmente no me imaginaba que, en un periodo tan corto, fuera a convertirse en mi asignatura favorita este curso.
 
Llegué a clase el primer día, nerviosa por saber si todo aquello que me habían comentado era cierto y realmente iba a gustarme tanto esta novedosa asignatura. Entró nuestra profesora, Irune, se presentó, nos explicó un poco la metodología de trabajo y los temas a tratar durante el curso y, para mi sorpresa, nos pidió que le preguntásemos todas las dudas que tuviésemos, tanto a nivel académico como a nivel personal.
Gracias a esta primera presentación, Irune consiguió lo que muchos profesores tardan años en lograr; crear un ambiente, profesor-alumnos, cercano y de confianza. Nos hizo ver que ella iba a estar ahí  por y para nosotros, respaldándonos, resolviéndonos dudas de cualquier tipo y ayudándonos de todas las maneras posibles. Nos hizo tomar la iniciativa de nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje, haciéndonos realizar actividades con las que poner en práctica los conocimientos que íbamos adquiriendo día a día en clase. De esta forma, aunque al principio de manera delicada y cautelosa, todos y cada uno de nosotros hemos conseguido deshacernos de esas ideas previas, erróneas, que poseíamos sobre la Literatura Infantil, y las hemos sustituido por las correctas.
El segundo día de clase, Irune nos puso una serie de palabras clave en la pizarra y nos propuso que definiésemos cada una de ellas. Las palabras eran las siguientes: libro, cuento, literatura y folclore. Como se puede ver, se trata de palabras cotidianas, muy sencillas y que usamos habitualmente. Pero, a pesar de eso, cuando cogí el bolígrafo para comenzar a escribir, me di cuenta de que realmente no sabía qué poner. ¡Estaba totalmente en blanco! No sabía cuál era la diferencia entre un libro y un cuento; no sabía qué era exactamente el folclore y tampoco sabía definir qué era la literatura, ya que la idea que yo tenía de este último concepto la relacionaba con la Lengua Castellana de bachillerato. He de reconocer que, en ese momento, me sentí bastante frustrada al ver que no era capaz de describir estos tecnicismos. Por esta razón, añadí las ideas que se me vinieron a la cabeza de cada una de ellas y, mezclándolas con las ideas expuestas por mis compañeras, las definiciones que conseguí sacar fueron las siguientes:
-Libro: Objeto físico o digital que sustenta un mensaje y que se encuentra compuesto por páginas escritas (una seguida de otra). En él se recogen uno o varios textos diversos y, en ocasiones, imágenes, con el fin de trasmitir un mensaje.
-Cuento: Narración breve en prosa o en verso, oral o escrito, de ficción que tiene que contar una historia. El cuento es el contenido del libro, cuenta una historia.
-Literatura: La literatura es el arte de la palabra. Es la capacidad de crear arte mediante las palabras.
-Folclore: Es tradición popular e incluye muchos ámbitos (música, fiestas, comida, ropa…)
 
Se trata de definiciones muy escuetas e incompletas que he podido ir comprendiendo y ampliando a medida que hemos ido avanzando con el temario de la asignatura. No obstante, para no adelantar acontecimientos y seguir un orden en mi reflexión, explicaré estos conceptos más detalladamente al desglosar cada uno de los bloques.

 
En cuanto a la metodología llevada a cabo en la asignatura, me gustaría decir que, personalmente me ha parecido muy enriquecedora, puesto que me ha ayudado a aplicar de manera autónoma los conocimientos teóricos que he ido adquiriendo.
En clase, todos llevábamos leídas las páginas que Irune nos había indicado previamente, para comentarlas, ponerlas en común, ampliarlas y destacar aquellos aspectos imprescindibles que debemos tener en cuenta para nuestro futuro profesional. Es decir, trabajamos los aspectos teóricos en cada una de las sesiones.
 
Según íbamos acabando cada tema, Irune nos presentaba una actividad práctica que debíamos elaborar teniendo en cuenta las ideas claves y los conceptos de dicho bloque. Es decir, investigamos y transferimos a la práctica estos aspectos teóricos resolviendo las actividades de cada uno de los temas.
 
Para recopilar estas actividades, cada uno de nosotros creamos nuestro propio blog a principio de curso, con el fin de compartirlas con nuestros compañeros, comentarlas, dar feedback sobre cada una de las entradas, traspasar los muros de la universidad, pero sobre todo, para poder evidenciar todos los pasos de nuestro aprendizaje y ver nuestra evolución al finalizar el curso.

 
Este tipo de metodología (el e-portafolios) es, personalmente, la forma de trabajar que más me gusta ya que, lo que verdaderamente llega al alumno, lo que le motiva, lo que le puede hacer disfrutar, es ser él mismo el protagonista de su búsqueda del conocimiento. Aprender disfrutando; aprender de los errores; aprender de los demás. Además, mediante esta forma de trabajo, no se aprenden conocimientos de memoria para, posteriormente, plasmarlos en un examen y que sean olvidados, sino que se profundiza en ellos y se aprende a aplicarlos mediante actividades prácticas que realmente son de utilidad en esta profesión; lo que conlleva a un aprendizaje personal, significativo, que no se olvida.
A diferencia de la forma de trabajar con el e-portafolios que llevamos a cabo con nuestra antigua profesora, Piti, en este blog el feedback no se producía únicamente entre profesor-alumno sino que, en él participaban todos los compañeros de clase. Gracias a sus comentarios y a los de Irune en mi blog, he recibido críticas, propuestas de mejora y elogios que me han motivado a implicarme al máximo en cada una de mis entradas. De esta manera, no he abandonado las actividades al entregarlas (como suele pasar en la gran mayoría de las asignaturas), sino que las he mejorado, las he ampliado y me he implicado en todas y cada una de ellas. Al tiempo que esto ocurría, mis conocimientos se han ido agudizando.
Además, la forma de evaluar esta asignatura sobrepasa las meras calificaciones numéricas a las que nos encontramos acostumbrados. Se han convertido en consejos y comentarios que te permiten mejorar y avanzan en el aprendizaje, vividos desde la experiencia de cada uno, y que te impulsaban a modificar, retocar y pulir cosas para convertirnos en verdaderos profesionales y no únicamente para aprobar la asignatura. De esta manera, he sido yo la que me he exigido a mí misma hacer un esfuerzo más por mejorar, para lograr ser, en un futuro, una buena profesional, sin quedarme en el “incompleto” de mis conocimientos.

 
Con el mero objetivo de hacer un artículo más ordenado, he pensado en ir analizando y desgranando las ideas que destacaría, bloque por bloque, para poder ir reflexionando sobre ellas sin olvidarme de ninguna.

 
BLOQUE 1: Libros infantiles de autor. Análisis y selección
 
 Para comenzar con este primer tema y poder hablar sobre la Literatura Infantil, nos vimos en la necesidad de analizar los diversos tipos de texto existentes y ver cuáles eran las diferencias entre cada uno de ellos. De esta manera descubrimos tres tipos de libros diferentes: los literarios, los paraliterarios y los no literarios.
Así fue como aprendí que, la literatura es “un arte que utiliza las palabras para manifestarse”.  Su objetivo principal es el arte en sí, hacer que los niños disfruten, no la enseñanza o la inculcación de valores. Pero esto no implica que, además, no pueda enseñar o generar procesos de reflexión en los niños.  Así es que, para que podamos considerar un texto como literario, este ha de cumplir las siguientes características: su primer objetivo deber ser el artístico, en él debe predominar la función poética, debe pertenecer a uno de los tres grandes géneros literarios (narrativa, poesía o teatro) y ha de ser un texto de ficción.
 
Por el contrario, los textos paraliterarios, tal y como se india mediante el prefijo “para”, son relatos similares a los literarios pero difieren en algunas características. No tienen por qué ser ficticios, pueden ser reales, y  su primera intención no es la artística sino la didáctica. Lo que se busca mediante este tipo de textos es que los niños aprendan; inculcarles una enseñanza moralizadora más que buscar su entretenimiento.  
 
Una vez comprendidos estos dos conceptos (cosa que en un principio me costó un poco diferenciar) realizamos un breve recorrido por la paraliteratura y la literatura infantil, descubriendo que, no fue hasta el siglo XX, cuando los libros fueron dejando de ser un instrumento moralizador o didáctico, para convertirse en una verdadera fuente de placer y entretenimiento para los niños. La paraliteratura, que hasta ese momento había dominado, fue transformándose en literatura y con ella, los personajes arquetípicos y planos fueron convirtiéndose en “niños reales” con los que los pequeños podían identificarse.

En este bloque también aprendí que, a pesar de la inexistencia de textos teatrales dedicados para niños, hacer teatro en clase es un recurso psicopedagógico puesto que hace que los niños mejoren su lenguaje, pongan en práctica su expresión artística, desarrollen su psicomotricidad, tomen contacto con el lenguaje no verbal, etc.
Por su parte, la poesía infantil busca, no tanto narrar una historia en verso, sino crear imágenes y jugar con el lenguaje para que el niño viva y recree el mundo para conquistarlo.  En este apartado me veo obligada a hacer una mención especial a Gloria Fuertes, ya no solo por su gran aportación a la poesía infantil, sino a nivel personal por la cantidad de poesías mágicas suyas que me hicieron disfrutar tanto cuando era pequeña.
 
 Sin embargo, lo que verdaderamente me gustaría destacar de este primer bloque, ya que lo considero imprescindible para mi futuro profesional, es el análisis y la selección de libros de autor. Gracias a este apartado pude realizar mi primera actividad del blog, que consistía en lo siguiente: escoger un libro literario (“¿No duermes, Osito?” de Martin Waddell), analizarlo según una serie de parámetros (formato y contenido), destinarlo a una edad concreta (4-5 años) y hablar sobre cómo lo utilizaría en un aula real.
Con esto he aprendido que para poder seleccionar los libros de mi biblioteca de aula, lo primero que debo hacer es conocer en profundidad a mis receptores; sus intereses y las características propias de su momento evolutivo. Lo segundo es leerlo personalmente para poder ser capaz de analizarlo concienzudamente y ver si se adapta a lo que quiero y necesito para mis receptores. Posteriormente he de basarme en una serie de criterios, referentes al formato y al contenido, para realizar mi selección:
 
Aspecto externo: El tamaño y grosor de las páginas debe ser  adecuado para niños de infantil y no puede ser un libro ni muy grande ni muy pesado, es decir, debe ser  cómodo de  manejar y resistente. Además, aunque no es imprescindible que la portada sea atractiva, el exterior influye en la motivación y en la elección de los libros.

Ilustraciones: No deben ser estereotipadas ni planas, si no sugerentes. Deben despertar algo en el niño, provocar sensaciones y sentimientos, estimulando su imaginación y su creatividad. 

Tipografía: Es muy importante que la letra se vaya ajustando a la evolución de los aspectos fisiológicos que intervienen en la lectura. Las letras deben ser claras y reconocibles a los ojos del niño, ya sea utilizando la trabajada en clase (la “escolar”) o la que ven en su entorno (de “imprenta”) como la Times New Roman o Arial, que son mucho más legibles.   

Tema: Los temas de los libros tienen que ser sugerentes y deben responder a los intereses de los niños a los que van dirigidos.

Estructura: La estructura debe ser clara para que los niños sean capaces de seguir la trama de la historia. Existen varios tipos de estructura, pero para estas edades la más sencilla y apropiada es la lineal, que consta de planteamiento, nudo y desenlace.

Los personajes: Los niños pueden verse reflejados en alguno de los personajes ya que reconocen los roles que representan cada uno de ellos.
Valores y contravalores: Todo texto, sobre todo en los narrativos y teatrales, existen valores y contravalores que adornan a los protagonistas y al resto de los personajes. Es importante que estos valores y contravalores sean comprensibles y estén adecuados a la edad de nuestros receptores.
El lenguaje y el uso de la lengua: Es importante también que valoremos la adecuación del vocabulario a la edad para la que va destinado. Debe estar escrito para proporcionarle al niño una experiencia estética y de disfrute, pero siempre asegurándonos de que el lenguaje se encuentre bien adaptado.
Para finalizar, una vez seleccionados todos nuestros libros, debemos recordar que, debemos hacer un uso correcto de los libros literarios en el aula. No debemos preguntarles a los niños qué es lo que enseña o su moraleja, sino comentarlos, hablar sobre ellos, exponer conclusiones…  reflexionar. Por ejemplo, si yo utilizara el libro de “¿No duermes ,Osito?” en mi clase, tras su lectura hablaría con ellos sobre lo que ocurre en la historia y posteriormente realizaría una serie de preguntas sobre temas tales como: De qué cosas tienen miedo y por qué, Si duermen solos o acompañados, Si duermen con alguna luz encendida, Si les gusta dormir, Qué habrían hecho ellos en el caso de Osito Pequeño, etc. Con las diversas respuestas que vayan dando, podría realizar múltiples actividades. Un ejemplo de ellas podría ser pedirles a nuestros alumnos y alumnas que busquen soluciones para los miedos de sus otros compañeros.  

Me gustaría concluir diciendo que, la capacidad que tengamos de elegir los libros que propondremos a nuestros alumnos, va a ser fundamental a la hora de animar a la lectura o de apartarla de ellos y que, gracias a este primer bloque, he tenido la oportunidad de conocer (leyendo, comentando blogs, escuchando recomendaciones) libros preciosos tales como Orejas de Mariposa, Elmer, Tú y yo, osito o Ser princesa no es un cuento. Además, tras varios comentarios de Irune en esta primera actividad, por fin he comprendido que no es necesario que el niño domine las destrezas necesarias para la lectura, sino que para eso estamos nosotras, para hacerles llegar toda su función poética y su simbolismo, consiguiendo que disfruten.

BLOQUE 2: Textos folclóricos. Selección y adaptación.
Desde que vimos por encima el temario y se dijo que, en este segundo bloque, íbamos a tratar los cuentos folclóricos, es decir, esos cuentos a los que Disney ha recurrido una y otra vez para crear sus películas, me encontraba realmente impaciente por saber cuál era su verdadero “origen”. Quería saber, aunque un poco apenada por el cambio que este bloque iba a suponer con respecto a mi infancia, cuál era la base de estas historias que yo, ingenua, tan bien creía conocer.

¿Caperucita fue a casa de su abuelita? ¿Fue el huso de la Bella Durmiente, la causa de su sueño? ¿Perdió realmente su zapato la Cenicienta? ¿Es Blancanieves la verdadera protagonista de la historia? ¿La Sirenita se casó con el príncipe? ¿Qué fue realmente del Soldadito de Plomo?
Fue con ese entusiasmo y ese ansia con los que me embarqué en esta segunda parte de la asignatura. Tenía muchísimas ganas de que Irune nos contase estas historias y nos explicase sus significados pero, para poder comenzar, era necesario hacerlo desde el principio.
Aprendí así que la literatura folclórica es la historia de un pueblo, de una cultura, de una sociedad, que se ha ido transmitiendo oralmente de unas personas a otras, siendo adaptada a las distintas culturas y a la época en la que se recogieron. Por esta razón, contando con que una de las características del folclore es que tiene tantos autores como personas lo hayan narrado a lo largo de los años, la historia "original" nunca es la misma, sino que tiene multiplicidad de variantes.
Pero, para que no se perdieran estos relatos, algunos recopiladores, entre los que cabe destacar a Perrault, los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen y Fernán Caballero, empezaron a transcribir, adaptar o crear versiones de los textos que la gente del pueblo les narraba.
La función principal de estas manifestaciones literarias era la lúdica, el conseguir proporcionar diversión y placer “al calor de la lumbre”; no moralizante. Se trataba de narraciones inicialmente para adultos, aunque los niños solían escucharlas con atención. Fue así como, poco a poco, la sociedad relegó a un público infantil estos textos, consiguiendo que se incorporase la literatura oral tradicional a la escuela, siendo considerada como “un juguete, un juego más que divierta y deleite”.

Dentro de los textos folclóricos podemos realizar la siguiente clasificación: textos en verso, que son aquellos creados para ser cantados, recitados o para hacer juegos; o textos en prosa como los mitos, las leyendas, las fabulas y los cuentos. A su vez, podemos realizar una segunda clasificación de los cuentos según sean cuentos tradicionales, es decir, cuyo autor es desconocido y su trasmisión es oral, o cuentos literarios , que poseen un autor y son transmitidos por medio de la escritura.
Entre todos los cuentos en prosa, este curso nos hemos centrado principalmente en el cuento maravilloso, por ser el más extendido y el que ha provocado un mayor número de análisis y estudios. Dentro de este apartado, me veo en la necesidad de hablar de Vladimir Propp y su libro "Morfología del cuento", en donde indica que esta tipología de cuento responde a una estructuración bien definida (fechoría inicial, acciones del héroe y desenlace) y que todos ellos pueden analizarse según tres aspectos: los papeles de los personajes, las acciones que componen el planteamiento, nudo y desenlace  y las funciones (31).

También en este bloque, he aprendido que los cuentos folclóricos constan de fórmulas de entrada y salida para abrir y cerrar la narración y que la magia es uno de sus elementos predominantes.  Que es en los motivos de los cuentos de hadas en donde se refleja precisamente la esencia del cuento y que existen 12 grandes grupos en los que podemos agrupar a los personajes de todos los cuentos, sin olvidarnos de la importancia que tienen los arquetipos a la hora de determinar el significado de los relatos.
Así fue como Irune nos contó varios cuentos y mitos, como El mito de Psique y Cupido, el cuento de la Bella y la Bestia, La Sirenita, Caperucita, Cenicienta, Blancanieves, La Bella durmiente, El patito feo, El soldadito de plomo, Toda clase de pieles o Piel de oso, para posteriormente desgranarlos y poder ver en ellos todas estas características descritas anteriormente.
La verdad que disfruté muchísimo con estas clases ya que, a pesar de que hubo historias que duraron más de una hora, mi profesora logró que me mantuviese atenta, sin perder detalle, haciendo que imaginase a los personajes en mi cabeza, que me trasladase a otro lugar, a otra época, pero sobre todo, logrando que aprendiese disfrutando.
Tras el análisis colectivo de varios textos folclóricos, Irune nos propuso la segunda actividad: realizar la adaptación de un cuento folclórico  (Piel de oso) respetando los elementos que, bajo ningún concepto, debían ser cambiados y argumentando las modificaciones que realizásemos. La verdad que cuando escuché el cuento y vi tanta muerte, el diablo, los suicidios, la guerra, etc, me asusté porque lo vi tan duro, que no sabía por dónde cogerlo. Sin embargo, cogí el ordenador, abrí los apuntes, puse el cuento grabado en mi móvil y me puse manos a la obra. Fueron viniéndome ideas, las fui apuntando y fui redactando, pensando en la edad para la que quería crearlo y, tras varias relecturas, fui puliendo ideas, añadiendo otras nuevas y así fue como conseguí crear mi adaptación, de la cual, he de decir, que me encuentro muy orgullosa.
Gracias a este bloque, me he dado cuenta de la importancia que tiene para un maestro el conocer las versiones originales de estos cuentos para poder realizar nuestras propias adaptaciones que llevar a cabo en el aula. Además, he podido revivir esa experiencia de cuentacuentos que tanto me gustaba cuando era pequeña, y por tanto, me he dado cuenta de que estaba equivocada. No son necesarias las ilustraciones de un libro para mantener la atención de un niño ya que, sabiendo como contar una historia adecuadamente, haciendo uso de elementos tales como la voz, la entonación o el lenguaje corporal, se puede conseguir hacer volar la imaginación de nuestros pequeños receptores  y hacer que se metan de lleno en el cuento, como si en una nube estuviesen.
Para concluir con este segundo tema, me gustaría destacar otros aspectos muy importantes a nivel profesional, que desconocía. El primero de ellos es que no hay que explicar los cuentos a los niños. No hay que quitarles la magia del folclore sino que hay que dejar que sean ellos los que decidan lo que un texto les está transmitiendo. Y, en segundo lugar, destacar que no debemos censurar los cuentos folclóricos en el aula bajo la excusa de que el niño no va a entenderlos. Simplemente debemos saber adaptarlos según el momento evolutivo en el que se encuentren, eso sí,  teniendo en cuenta el esquema básico de un cuento maravilloso y sin eliminar nunca los elementos esenciales de dicho relato. 
 
 BLOQUE 3: La hora del cuento.
 
Gracias a este apartado he aprendido, por un lado, la importancia que tiene que nosotros, los maestros (futuros maestros), seamos los trovadores de los libros, la voz que estas historias utilizan para llegar a estos niños que aún no saben leer, y por el otro, las diferencias existentes entre las diversas formas de transmisión literarias a través de las técnicas de cuentacuentos, narración con libro y lectura, las cuales confundía y entremezclaba.
Antes de explicar en qué consisten cada una de estas estrategias, me gustaría destacar la importancia de crear un clima adecuado previo a la narración o lectura en voz alto, que favorezca la escucha y, en caso de que haya ilustraciones, la visión de los niños, haciendo de este momento un momento íntimo y de disfrute, no una ocasión de “enseñar”. Además, es imprescindible que exista una interactuación con los receptores para que consigan introducirse en la historia y mantengan su atención durante todo este periodo de tiempo.
Una vez comprendido esto, que es aplicable para todas y cada una de las estrategias, me gustaría comentar un poco de que trata cada una y mi experiencia personal con ellas.
He aprendido que, para contar cuentos mediante la técnica de cuentacuentos, es necesario que el maestro estudie un gran repertorio de cuentos para su posterior transmisión a los niños; que al no utilizar ilustraciones los receptores utilizan su propia imaginación para imaginarse los personajes y el lugar en el que se  desarrolla la historia; que es importante utilizar fórmulas de entrada y salida, una entonación, un ritmos un volumen y unas pausas determinadas según requiera la trama de la historia; que hay que preparar previamente el cuento para ver cómo llevarlo a cabo en el aula (interactuaciones) y además que debemos ser capaces de adaptarnos al público, alargando o acortando partes del cuento según el interés de nuestros receptores.
Esta estrategia es, bajo mi juicio, la más complicada de todas debido a mi forma de ser. Siempre he necesitado aferrarme a algo, una imagen, un libro, un bolígrafo, pero en el cuentacuentos estas tú solo frente al público. Por esta razón esta será la técnica que más tendré que practicar para poder perderle el miedo y realizarla con soltura. Aunque, a pesar de lo exigente que es el público infantil, me desenvuelvo con ellos mucho mejor.
En lo que se refiere a la narración con libro y a la lectura, son conceptos que en un principio no distinguía puesto que, para mí, ambas eran lo mismo. A pesar de estas primeras ideas erróneas, tras su explicación en clase comprendí que estaba totalmente equivocada.
La narración con libro es una estrategia en la cual, el maestro, debe estudiarse previamente una historia para transmitirla con sus palabras e interactuar continuamente con los receptores, pero contando con el apoyo visual de las imágenes. Por tanto, es necesario que el libro utilizado para esta estrategia posea un gran tamaño e ilustraciones llamativas que puedan ver todos los niños. Si por el contrario estas son pequeñas o no se ven, debemos ser profesionales y recurrir a alguna de las siguientes posibilidades: acercar mucho a los niños e ir girando el libro para que todos puedan verlo, realizar una ampliación de las imágenes a color o disponer de un proyector con el que podamos proyectar, de manera ampliada, las páginas del libro.
En cambio, la lectura  se utiliza para aquellos libros que perderían todo su esplendor al ser contados o narrados. A simple vista puede parecer una técnica muy sencilla, sin embargo, también en esta estrategia es necesaria la continua interacción con el alumnado. No hay que caer en el error de leer un cuento con voz monótona y sin mirar a los receptores. Hay que leer despacio, vocalizando, entonando, enfatizando en aquellas partes que lo requieran, utilizando un volumen adecuado, ya que los niños solo cuentan con nuestras palabras y su imaginación para comprender, recrear y disfrutar la historia.
Al terminar, otro modo de interactuar con nuestro pequeño público será mediante la formulación de preguntas finales, a través de las cuales conseguiremos que los niños reflexionen, hagan una valoración personal de la historia y reflejen, a través de sus respuestas, la asimilación de los elementos esenciales del contenido.  Jamás  buscaremos que realicen un resumen detallado de lo que han escuchado ya que, lo que nos interesa, ante todo, es conseguir que disfruten. Solo así les estaremos acercando al puro placer de la narración y al posterior interés por la lectura.
Para concluir con este bloque me gustaría hablar sobre el taller cooperativo de comunicación literaria en grupos de tres que  llevamos a cabo en el aula y que, posteriormente, tuvimos que reflejar en nuestros blogs. En él, cada miembro del grupo debía prepararse una estrategia diferente, elegir un cuento de acorde a ella y transmitírselo a los compañeros. A mí me tocó la narración con libro, cosa que me gustaba, y decidí utilizar de nuevo el libro de “¿No duermes, Osito?” debido a mi familiarización con él.
Esta actividad  tan diferente a todas las que había realizado antes y que, para mí, supuso un reto y una superación personal debido a mi forma de ser, me resultó muy enriquecedora, tanto a nivel personal como profesional.
A nivel personal porque me ayudó a dejar mi vergüenza y mis inseguridades a un lado y superarme a mí misma, al tiempo que permitió que me  relacionase de una manera más "íntima" con compañeros con los que tenía menos confianza. A nivel profesional, en cuanto a que poner en práctica estas técnicas y que me dijesen los aspectos que podía mejorar, me hizo crecer, aprender y por tanto, mejorar como futura docente.
A su vez, pude comprobar de primera mano la importancia de crear un clima propicio para narrar, contar o leer un cuento en voz alta y la necesidad de hacer un uso adecuado de los recursos para mantener el interés de nuestros receptores (ya sean niños o adultos).
 

BLOQUE 4: Creación literaria por y para niños de infantil.
 

A principio de curso, cuando miramos el temario que íbamos a seguir, se planteó en clase el porqué del uso de las preposiciones  POR y PARA niños de infantil, que aparecían en el título de este bloque. Las conjeturas que sacamos sobre esto son que  había que hacer a los niños partícipes del cuento, contar con ellos y que al crearlos, los estaríamos creando para ellos, siendo ellos mismos los propios autores.  Pero esta definición tan incompleta y confusa quedó en el aire, para su posterior resolución en este cuarto bloque.


Le estuve dando vueltas a estas preposiciones, solamente leyendo el título, y comprendía la utilización de la preposición  PARA, ya que intuí que era el maestro quien, basándose en los gustos e intereses de sus alumnos crearía textos para ellos. Sin embargo, no entendía el POR.

No fue hasta que llegamos a este apartado hasta que no entendí el porqué de su existencia. ¡Eran los propios niños quienes, a través de su imaginación y con ayuda del docente, creaban sus propios textos! Y no textos cualesquiera, textos en prosa, en verso y dramáticos. Lo que me llevó a una segunda cuestión,  ¿no iba a ser muy complicado crear este tipo de textos con los niños?


Gracias a las clases siguientes que impartió mi profesora Irune, en las que nos explicó y nos mostró cómo poder realizar estos tres tipos de textos, comprendí que no, que realmente era muy sencillo.

Así fue como aprendí diversas estrategias para crear textos en prosa, entre las que me gustaría destacar el Binomio Fantástico y la Hipótesis Absurda, de Gianni Rodari, debido a la gran imaginación que requieren y a la infinitud de historias fantásticas que se pueden crear con ellas.
También descubrí que, para la creación en verso, debía olvidarme de esas rimas que todos buscamos siempre a la hora de realizar poemas y sustituirlas por alguna de las estrategias propuestas en los apuntes. Además, gracias a la clase práctica de ese día, tuve el placer de poder ver que usamos la función poética de manera diaria, como cuando hacemos un acróstico con las letras de un nombre o escribimos comparaciones respondiendo a la pregunta de “cómo” es algo. Fue  una clase que me encantó pues, como dice Irune, un regalo de este estilo, independientemente de la edad que se tenga, nunca deja a nadie indiferente.
Finalmente nos sumergimos en la creación dramática, cuyas estrategias de creación son las mismas que las utilizadas para la prosa. Entendí que, aunque es complicado encontrar textos que puedan ser representados por los niños a estas edades, la dramatización es un recurso imprescindible debido a la gran cantidad de capacidades que es capaz de desarrollar en ellos.
Fue una vez comprendidos todos estos aspectos cuando entramos en el tema de la creación de libros. Lo más importante que asimilé sobre este tema es que, la creación literaria, se basa en tres reglas básicas: resistencia, mínima inversión y poca dedicación económica.  Es decir, una vez creados nuestros textos en prosa, verso o dramáticos, para poder hacer de ellos un libro, debíamos asegurarnos de que los materiales que utilizásemos fueran baratos y apropiados para estas edades, que fueran resistentes y seguros y que el libro se elaborase en menos de una semana (más o menos).
Tras aprender todo esto, Irune planteó la actividad correspondiente a este bloque, que esta vez consistía en crear un texto de cada tipo haciendo uso de las estrategias propias de cada uno, cuales quisiésemos, basándonos en una edad concreta y finalmente utilizar uno de ellos para hacer nuestra propia creación de libros.
Al igual que me pasó con la actividad de “Piel de Oso”, aunque habíamos creado en clase varios textos en grupo, no sabía por dónde empezar ni por qué estrategias decantarme. Decidí comenzar por la creación en verso porque fue por la que me decanté en un principio para convertir en libro. Así fue como elaboré una adivinanza, sobre mi padre, que antes de eso fue una letanía.
Posteriormente me puse con la creación en prosa porque vi los dibujos que me habían regalado los niños con los que estuve de prácticas y quise hacer uso de ellos. Fue de esta manera tan extraña como decidí utilizar la estrategia de historias mudas, creando mi libro “La princesa astronauta”. Hablo de libro porque fue el texto que utilicé para hacer mi creación de libros, con el fin de poder mostrarles mi agradecimiento a estos niños y regalárselo; para que formase parte de su biblioteca de aula (cosa que aún me queda por hacer).
El texto que dejé para el final fue el dramático, puesto que en un inicio no sabía cómo abordarlo, la estrategia que utilizar ni el tema sobre el que quería que fuese. Viendo que se me agotaba el tiempo y que seguía en blanco, decidí pedir que me dijesen dos palabras (yogur y flor) y basarme en la estrategia de binomio fantástico para realizar una historia con ellas. Poco a poco se me fue ocurriendo la forma de relacionar ambos términos y, gracias a la incorporación de otros dos personajes (gotas de agua y un niño), elaboré mi texto dramático.
He de decir que estoy muy contenta con el resultado. Ha sido una experiencia muy bonita y me parece un recurso muy favorable para  realizar en un aula. Las inversiones económicas son mínimas, los niños serán los creadores de los textos, disfrutarán elaborando su propio libro y además potenciarán su creatividad y su pensamiento divergente; de manera que, coincidiendo con Gianni Rodari, considero que la creación literaria hecha con niños solo nos proporciona ventajas.
La verdad es que agradezco muchísimo las clases que tuvimos (una incluso al sol) y concretamente esta actividad porque me han ayudado a ver, no solo que soy capaz de elaborar textos, ya que, en mi futura clase, con la imaginación de los niños esto me será mucho más sencillo, sino que he comprendido que no hay excusas para no tener un rincón de lectura completo y variado que responda a los intereses de los niños.
 

BLOQUE 5: Biblioteca de aula y animación a la lectura.
El último bloque consistía en aprender a crear, diseñar, gestionar y dinamizar una biblioteca de aula y concienciarnos de la importancia que tiene este espacio en infantil.
Para comenzar, lo primero que me gustaría recalcar es que he aprendido que, junto con el resto de espacios, la biblioteca de aula debe ser considerada como un lugar importantísimo de la clase, puesto que es un recurso didáctico que, nosotros como maestros, debemos saber utilizar. Es en este rincón en donde los niños se iniciarán en la lectura autónoma, formarán sus primeros hábitos que configuran al buen lector y desarrollarán su gusto por la lectura; donde imaginarán, soñarán, investigarán para ampliar sus conocimientos o simplemente (que ya es mucho) se divertirán.  Por lo tanto, no debemos dejar de lado este espacio, como por desgracia ocurre en muchos colegios, en donde el rincón de lectura es un lugar mínimo, compartido con algún otro rincón, en donde los niños, apelotonados, sacan libros de una caja y “disfrutan” de ellos entre el ruido y los juegos de sus compañeros.
También he visto lo influyente que es la elección y decoración de este espacio, así como la organización adecuada de sus materiales en él. Con esto quiero decir que, es primordial situar nuestro espacio de biblioteca en un lugar amplio, luminoso, agradable y tranquilo, en el que se puedan realizar múltiples y muy diversas actividades. Además debemos decorarlo teniendo en cuenta que los materiales que utilicemos se encuentren ordenados y accesibles para los niños; que les estimulen y les inciten, no a leer un libro concreto y a saber sus detalles, sino a traspasar su portada y lanzarse al mundo de la imaginación, haciendo que la historia que han escuchado cobre vida, sea suya, le pertenezca y le transmita sensaciones y emociones.
A su vez he comprendido que todos los bloques anteriores han sido esenciales para poder crear un espacio de aula puesto que, a la hora de seleccionar y gestionar los fondos es necesario que los docentes sepan cuáles son las características evolutivas de sus receptores, cómo analizar un libro  y los criterios, en cuanto al formato y contenido, que se deben tener en cuenta. Así mismo, para poder animar y dinamizar el aula,  como por ejemplo en la hora del cuento,  es necesario conocer las diferentes estrategias existentes y saber cómo desarrollarlas.
Pero además de todo lo estudiado ya con anterioridad, he conocido nuevas técnicas de animación, no para que lean un libro concreto, sino para conseguir fomentar la comprensión lectora de estos niños que están comenzando a acercarse al placer de leer.  Gracias a ellas, conseguiremos trabajar los mismos elementos que trabajarían los niños más mayores en los comentarios de texto; es decir, trabajaremos el argumento de la historia, sus personajes, la estructura y su valoración, pero partiendo de la imaginación infantil o de un cuento narrado por el docente.
De entre todas las estrategias de animación existentes, las que más me han gustado y con las que más ganas tengo de trabajar, son: la estrategia de ¡Te equivocas! en la que el docente lee un cuento que ya los niños conozcan a la perfección y añade múltiples errores con el fin de que los descubran, la de Gesticular sobre lo narrado, que hace que  involucremos a los alumnos de manera activa en el cuento, haciendo que gesticulen las acciones de los personajes y la estrategia de La fiesta de los personajes, que consiste en organizar una fiesta, al finalizar el curso, en donde cada niño se disfrazará de su personaje favorito y les explicará al resto de sus compañeros el porqué de su elección. 
Una vez leídos, releídos y finalmente comprendidos todos los conceptos y aspectos de este bloque, realicé la última actividad de todas junto a cinco de mis compañeras: elaborar un rincón de lectura para un aula de infantil de segundo ciclo.
Se ha tratado de una actividad consensuada con otras futuras maestras, cosa importantísima a nivel profesional ya que en un colegio no estamos solos, sino que debemos trabajar siempre con nuestros compañeros (sobre todo con los de etapa) con el fin de conseguir que todos los grupos disfruten de las mismas ventajas. Igualmente, esta forma de trabajar conjuntamente, siempre que todos sus participantes colaboren por igual, esforzándose y aportando ideas, es mucho más enriquecedora y efectiva. A mí, personalmente, me ha ayudado a valorar otras opiniones y coger ideas que puede que a mí sola nunca se me hubiesen ocurrido, como puede ser la del panel de valoración o la de poner lianas en un corcho a modo de gestión.
Así fue como, haciendo lluvia de ideas y reflexionando sobre las necesidades y gustos de los niños a estas edades, nos decantamos por hacer una biblioteca, “La salve Amazónica”, basada en esta temática. Esta elección se debió a que, buscando fotos de rincones de lectura ambientados, encontramos la imagen de una pequeña cabaña de madera con lianas y, como nos gustó tanto, decidimos ver de qué manera podíamos incluirla en nuestra clase. Eso sí, partiendo de que los animales y las plantas son un tema que gusta a todos los niños y  además nos daba mucho juego a la hora de decorar y dinamizar la clase.  
Gracias a la implicación que tuvieron todas y cada una de mis compañeras, a sus ideas, aportaciones, opiniones e ideas, conseguimos crear lo que a mi juicio ha sido una práctica, estimulante y preciosa biblioteca de aula, que creo encantaría a cualquier niño (a mí incluida). 
Si tengo que destacar algo de esta actividad es el esfuerzo que supone poner en práctica una biblioteca que realmente funcione y que ayude a crear en los niños ese gusto por la literatura. Además, me ha servido para poner en práctica los conocimientos de todos y cada uno de los bloques anteriores y como base para realizar otra biblioteca de aula para la asignatura de Estrategias de Intervención Didáctica. Lo que supone que, en un futuro, podré crear por fin una real en mi propia clase.
 
Y ¿Colorín colorado?:


Me gustaría concluir mi artículo final diciendo NO.

No a que, a pesar de todos los buenos comentarios y los elogios que antiguas alumnas habían realizado sobre la asignatura, ninguno era cierto. Lo que ha supuesto esta asignatura para mí, no puede expresarse por completo con palabras. Ha sido un auténtico placer poder aprender disfrutando y poder aplicar mis conocimientos de manera autónoma, basándome en la teoría dada en clase.

He disfrutado al fin “estudiando” una asignatura y me encuentro gratamente satisfecha con el proceso de enseñanza-aprendizaje llevado a cabo durante este periodo de tiempo, porque, a diferencia de la metodología llevada a cabo otras materias (prácticamente en todas), esta me ha permitido aprender de mis errores, mejorarlos y poner en práctica todos los conocimientos adquiridos en la asignatura. De esta manera, no solo he podido corregir mis conocimientos sobre literatura infantil, sino que he podido pulirlos, ampliarlos y ver realmente que, en un futuro, seré capaz de poder ponerlos en práctica porque, ya no será mi primera vez.

En segundo lugar, también me gustaría decir NO al olvido. Es decir, todo lo que he aprendido en esta asignatura ha resultado significativo para mí porque, mediante las actividades que mi profesora nos ha propuesto, he podido hacer mío el aprendizaje. Por esta razón, sé a ciencia cierta que los conocimientos aquí adquiridos podré recordarlos siempre y hacer uso de ellos para poder aplicarlos en mi aula.

Refiriéndome también al NO olvidar, me gustaría decir que mi propósito es continuar con este blog para poder seguir subiendo entradas, leer sobre profesionales del tema y compartir, con todas aquellas personas que quieran, los conocimiento nuevos que vaya adquiriendo a lo largo, no solo ya de mi carrera, si no de mi experiencia futura.

Por otro lado, me gustaría concluir mi artículo dando las GRACIAS.
Aquí mis gracias van dedicadas a muchas personas. En primer lugar a todas aquellas personas que me han apoyado y me han alentado a estudiar esta carrera porque he podido confirmar que esta profesión es la que realmente me gusta y a la que quiero dedicarme; sin duda alguna.
También me gustaría dar gracias a todas y cada una de las  personas que han dedicado algo de tiempo a leer mis entradas, pero específicamente a mis compañeros por implicarse en mi aprendizaje y hacer comentarios constructivos con el fin de que mejorase. Gracias a todos estos comentarios me he sentido motivada a mejorar, ampliar y limar mis conocimientos.
Pero, a quien me gustaría dar las gracias más que a nadie es a mi profesora Irune. No sólo por enseñarme la importancia de la literatura, de los libros, de los cuentos, las bibliotecas de aula y otras muchas más cosas imprescindibles en esta profesión  y alentarme a ponerlas en práctica, sino por trasladarme su amor por esta asignatura y hacer que disfrute con ella. Es de agradecer que profesionales como ella sean capaces de trasladarle a sus alumnos todo este entusiasmo por la materia y que, establezca una metodología como es el e-portafolios, en donde los alumnos nos vemos motivados  a investigar y apropiarnos de nuestro aprendizaje. Por eso, por conseguir crear ese clima tan cercano y acogedor profesora-alumnos y por otras muchas cosas, académicas y no académicas, gracias.


Referencias:
  • Apuntes literatura infantil:
Apuntes Irune Bloque 1: Libros infantiles de autor. Análisis y selección.
Apuntes Irune Bloque 2: Textos folclóricos. Selección y adaptación.
Apuntes Irune Bloque 3: La hora del cuento.
Apuntes Irune Bloque 4: Creación literaria por y para niños de infantil.
Apuntes Bloque 5: Biblioteca de aula y animación a la lectura.
 
Otras páginas de interés que he utilizado son:
  • Revistas online:
Se trata de revistas muy interesantes que suben artículos muy variados relacionados con la infancia.
 
  • Páginas prácticas:
- http://www.makingbooks.com/ Para aprender diversas técnicas y estrategias para crear libros.
- http://www.clubkirico.com/150-libros-infantiles-para-leer-y-releer/ Para encontrara libros infantiles de interés, sus precios, sus resúmenes y los lugares donde podemos comprarlos.
 http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/16/actualidad/1387207208_261223.HTML Es una página perteneciente al periódico El País, en la que se recomiendan libros de literatura infantil.
- http://www.cajamagica.net/ En donde podemos encontrar libros contados mediante las diferentes estrategias 
  • Otras:
A mí personalmente me han sido de utilidad otras fuentes como youtube, blogs o imágenes de internet, de donde he podido extraer ideas.

Biblioteca de aula y animación a la lectura

Esta actividad práctica del último bloque consiste en la elaboración grupal de un rincón de lectura para un aula de infantil de segundo ciclo, es decir, para niños de  entre 3 y 6 años.
Concretamente mi grupo, está formado por mis compañeras Ana Atienza, Raquel Baena, Paula Catalá , Isabel Salinas y Samanta Santacana, cuyos enlaces para poder acceder a sus blogs os dejo más abajo, en las referencias, con el fin de que podáis echarles un vistazo.

El esquema principal que vamos a seguir para reflejar nuestras ideas, es el siguiente:  

  1. Introducción ¿Por qué es importante?
  2. Situación de la biblioteca en un aula real
  3. Diseño, temática y materiales
  4. Contenido y fondos
  5. Organización y gestión
  6. Dinamización y animación


1. INTRODUCCIÓN  ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE? 
 
Me gustaría introducir este tema citando un pequeño párrafo que he seleccionado de los apuntes de nuestra profesora Irune, pertenecientes al bloque 5 de Literatura Infantil, que dice lo siguiente “La biblioteca es un elemento indispensable e insustituible en el marco general del proceso enseñanza-aprendizaje. Su utilidad como recurso para la ampliación de la actividad docente y para el refuerzo de una auténtica educación integral, justifica su creación en las escuelas y los esfuerzos por cuidar su organización y su funcionamiento. Pero lo que le da todo su sentido a la biblioteca de aula es la potenciación de actividades libres o motivadoras como un elemento más en la programación de tareas educativas.
Lo que me gustaría aclarar con esto es que, junto con el resto de espacios, la biblioteca de aula debe ser considerada como un lugar importantísimo de la clase, puesto que es un recurso didáctico que, nosotros como maestros, debemos saber utilizar. Es en este rincón en donde los niños se iniciarán en la lectura autónoma, formarán sus primeros hábitos que configuran al buen lector y desarrollarán su gusto por la lectura; donde imaginarán, soñarán, investigarán para ampliar sus conocimientos o simplemente (que ya es mucho) se divertirán.  
Por esta razón, nosotras creemos que es imprescindible crear una biblioteca de aula. Un rincón dedicado sólo y exclusivamente a los libros; un espacio en el aula en el que los niños descubran que la literatura infantil es para que disfruten, sueñen e imaginen.  
Para conseguir tener un rincón de lectura completo y variado, contando con las limitaciones económicas para libros existentes en los centros, existen múltiples soluciones que, como maestras, debemos considerar.

La primera de ellas es pedir a los niños que lleven a clase libros que les gusten mucho para poder compartir con sus compañeros. Con esto podremos complementar nuestro rincón de lectura haciendo que los niños se sientan partícipes de este espacio, viéndolo como suyo.
Otra solución sería ir sacando libros de la biblioteca escolar (biblioteca cercana, en caso de que esta no exista) o incluso llevar a los alumnos a ella, aunque, a estas edades, con el fin de que los niños tengan un contacto directo con los libros, es necesario que los tengan en el aula.

Finalmente, la solución que más me gusta de todas, es la creación literaria por y para niños. Creando libros propios el maestro conseguirá que en la biblioteca de aula existan libros que se correspondan a los gustos e intereses de sus alumnos, a los contenidos de las unidades didácticas y a los proyectos que vayan llevando a cabo, así como a las necesidades emocionales de los niños. Aunque inicialmente pueda parecer algo complicado, no lo es, puesto que sabiendo qué temas queremos tratar, las diversas estrategias existentes y contando con la imparable imaginación de los niños, lo tenemos prácticamente hecho.
 
 

2. SITUACIÓN EN EL AULA REAL
 
Para crear nuestra biblioteca de aula nos hemos basado en una de las aulas de Infantil del Colegio "Las Acacias". Esta elección se debe, por un lado a que debíamos escoger un aula real, que en este caso ha sido la de mi antiguo colegio, y por el otro porque necesitábamos coger un aula grande y diáfana que nos permitiese crear este espacio, ya que en ninguna existía.
 
Distribuyendo y organizando los espacios de otra manera, para que nos cupiese la biblioteca de aula, y contando con que en nuestra clase va a haber 25 niños de 4 y 5 años, hemos elaborado el siguiente plano: 
 
 
Hemos querido situar la biblioteca de aula en ese lugar porque goza de mucha luminosidad. Consta de grandes ventanales correderos que dan hacia el patio de primaria,  lo que nos ayuda a no depender de la luz eléctrica, si no de la luz natural, que es mucho mejor para la vista.


Además, hemos querido que sea un rincón permanente en el aula y con el que los niños puedan mantener contacto a diario. Por esta razón, hemos decidido situar la biblioteca en la zona menos ruidosa de la clase, la más tranquila, junto al espacio de asamblea y la zona de trabajo, porque se trata de dos espacios en los que, por lo general, los niños se encuentran más calmados y en silencio. Si por el contrario la hubiésemos situado junto al rincón de juego simbólico o de construcciones, los niños se distraerían más y no conseguiríamos crear esa zona íntima, acogedora y relajada propia de las bibliotecas.

 

3. DISEÑO, TEMÁTICA Y MATERIALES

La ambientación y decoración de nuestra biblioteca “La Selva Amazónica”, está inspirada en esta temática, puesto que consideramos que los animales y las plantas son un tema que gusta a todos los niños y además nos daba mucho juego a la hora de decorar y dinamizar la clase.

La zona de los libros está distribuida en varias secciones o partes. La primera de ellas se encuentra en una pequeña zona bajo las ventanas, en la que hemos dispuesto 4 palets de madera. Esta elección se debe a que nos pareció una forma muy sencilla y barata de guardar libros. Además, gracias a sus ranuras, podemos colocar los libros de tal forma que se vean las portadas, se encuentren accesibles y, por tanto, al alcance de todos los niños. Lo que si hemos tenido muy en cuenta para poder utilizar este material es que, previamente,  debemos asegurarnos de que los palets se encuentren bien limados para que no exista riesgo alguno.

También hemos decidido utilizar este tipo de estantería de pie porque,  al tener parte de delante y parte de atrás, nos permite colocar en ella muchos libros. Además, los niños pueden ver las portada de todos ellos, lo que les es muy útil a estas edades y posee una altura perfecta, pues les llega justo por la cabeza. Otro plus de esta estantería es que dispone de ruedas, lo que nos permite a los profesores desplazarla y colocarla cómodamente.




Este será el último modelo de estantería que usaremos para crear nuestra biblioteca de aula. Se trata de una estantería de pared muy sencilla, de madera, que contiene una pequeña barra circular en su parte frontal. La podremos en la pared (en el tronco del árbol de las lecturas), a una altura idónea para que los niños puedan acceder a ella sin dificultad y colocaremos los libros estrella de la semana, con sus portadas mirando hacia el frente.

Hemos creído conveniente crear también una zona de lectura, en la que los niños puedan disfrutar cómodamente de los libros.
Para hacer esta zona, hemos tenido en cuenta que, al igual que los adultos, no a todos los niños les gusta o les resulta cómodo leer de la misma manera. Hay quienes prefieren sentarse mientras que otros, en cambio, prefieren hacerlo tumbados. Por esta razón, hemos creído conveniente crear varios espacios, con el fin de que todos los niños encuentren su lugar ideal para disfrutar, voluntariamente, de estos libros.
El primero de ellos, el destinado principalmente a “La hora del cuento”, estará formado por una amplia alfombra de pelo verde que simulará el césped de una selva. Sobre ella, distribuiremos cojines marrones, que harán de troncos de los árboles, en los que los niños podrán sentarse o tumbarse para escuchar a la maestra contarles un cuento, o simplemente para disfrutar del que ellos mismos escojan.

Inspirándonos en la selva y en el gusto de los niños por las típicas cabañas del árbol, hemos querido añadir una en nuestro aula. Se trata de una pequeña cabaña de madera de dos pisos, unidos mediante una pequeña escalera (similar a la de la foto), que creará un ambiente cálido y muy confortable, cercano al hogar. En la parte de arriba colocaremos colchonetas, a poder ser de color verde, mientras que en la parte de abajo lo que haremos será poner sofás en forma de “L”. En ambos sitios, con el fin de lograr una mayor comodidad, dispondremos cojines marrones de diversos tamaños. De esta manera crearemos dos espacios íntimos muy diferentes entre sí; el de arriba para que los niños se tumben y el de abajo para que se sienten.

Para decorar y hacer nuestra cabaña mucho más “selvática”, enrollaremos lianas alrededor de los barrotes y de la escalera y, aunque contemos con la luz natural que entra por las ventanas, colocaremos también pequeñas guirnaldas de luces, tanto en la parte de arriba como en la de abajo,para aquellos días nublados propios del invierno.

Al tratarse de un espacio en el que lo que buscamos es que los niños estén tranquilos, se relajen, imaginen y disfruten sumergidos en los cuentos, no hemos querido recargarlo con muchos colores ni elementos innecesarios. Sin embargo, ya que debíamos incorporar elementos de organización y gestión, hemos optado porque estos estuvieran de acorde a nuestra temática y a nuestra ambientación. Por ello hemos añadido el árbol de las lecturas, perfecto para nuestra selva y que nos ha servido tanto para la animación y dinamización y gestión y la organización, como para la decoración de nuestra biblioteca.

Otros dos elementos que hemos decidido incorporar son: un corcho con lianas para gestionar el préstamo de libros y un caballete de madera a modo de panel de valoración, ambos muy sutiles y de acorde con nuestra temática de la selva.
 
Con el fin de que veáis la distribución de los materiales en el espacio, he querido realizar estos planos en 3D, en los que he intentado utilizar elementos lo más similares posibles a los que hemos decidido usar, para que podáis haceros una idea de cómo sería nuestra biblioteca "La Selva Amazónica".
 

 



4. CONTENIDOS Y FONDOS 


 El contenido de la biblioteca será diverso y variado, ya que debemos tener en cuenta que cada niño es un mundo y que cada uno de ellos tiene sus propios gustos e intereses.  

Los fondos de biblioteca de aula incluirán:
  • Libros literarios: serán los más abundantes en nuestra biblioteca de aula, componiendo un 60% de los libros totales.
  • Libros paraliterarios, libros didácticos y de consulta sobre los proyectos que estemos llevando a cabo, compondrán el 25%. Este tipo de libros irán variando dentro de la biblioteca según los temas que se estén tratando en cada momento.
  • Libros creados por los niños con ayuda de la maestra en clase. Estos libros serán muy codiciados dentro del aula, por lo que les permitiremos a los niños sacarlos durante el préstamo de libros para que puedan mostrares a sus familiares su magnifico trabajo. Compondrán el 5%.
  • Libros traídos de casa por los niños, formarán el 10% total de los libros. Cada uno de los niños podrá traer los libros que quiera para compartirlos con sus compañeros en clase (siempre que no sean libros Disney, libros de muchos cuentos, etc). Estos libros pasarán a formar parte de la biblioteca durante varias semanas, de manera temporal, y, cuando sus dueños se los lleven, se sustituirán por otros nuevos que hayan traído los niños.
 
A la hora de escoger los libros para nuestra biblioteca de aula, lo primero que hemos tenido en cuenta han sido sus destinatarios (quiénes son, cómo son, sus edades  y el momento psicoevolutivo en el que se encuentran). Además hemos seguido los siguientes criterios de selección de textos para niños de 4-5 años:
·     Aspecto externo: El tamaño y grosor de las páginas debe ser  adecuado para niños de 4 años y no puede ser un libro ni muy grande ni muy pesado, es decir, debe ser  cómodo de  manejar y resistente. Además, aunque no es imprescindible que la portada sea atractiva, el exterior influye en la motivación y en la elección de los libros. 
 
·    Ilustraciones: No deben ser estereotipadas ni planas, si no sugerentes. Deben despertar algo en el niño, provocar sensaciones y sentimientos, estimulando su imaginación y su creatividad.  
  • Tipografía: Es muy importante que la letra se vaya ajustando a la evolución de los aspectos fisiológicos que intervienen en la lectura. Las letras deben ser claras y reconocibles a los ojos del niño, ya sea utilizando la trabajada en clase (la “escolar”) o la que ven en su entorno (de “imprenta”) como la Times New Roman o Arial, que son mucho más legibles.    
  • TemaLos temas de los libros tienen que ser sugerentes y deben responder a los intereses de los niños a los que van dirigidos. Normalmente a estas edades les llaman la atención los relatos de aventuras.
  • Estructura: La estructura debe ser clara para que los niños sean capaces de seguir la trama de la historia. Existen varios tipos de estructura, pero para estas edades la más sencilla y apropiada es la lineal, que consta de planteamiento, nudo y desenlace. 
  • Los personajes del libro: En el caso de los cuentos folclóricos, los personajes no deben ser modelos a seguir por los niños de 4 años, sino que deben ser personajes fantásticos, audaces, honrados... arquetipos a los que querrán parecerse cuando sean mayores. Sin embargo, en los de autor sí que pueden verse reflejados en alguno de los personajes.
  • Valores y contravalores: Todo texto, sobre todo en los narrativos y teatrales, existen valores y contravalores que adornan a los protagonistas y al resto de los personajes. Es importante que estos valores y contravalores sean comprensibles y estén adecuados a la edad de nuestros receptores.
  • El lenguaje y el uso de la lengua: Es importante también que valoremos la adecuación del vocabulario a la edad para la que va destinado. Debe estar escrito para proporcionarle al niño una experiencia estética y de disfrute, pero siempre asegurándonos de que el lenguaje se encuentre bien adaptado.

 
Nosotras, como maestras de 4-5 años de esta clase, hemos hecho una lista de libros literarios imprescindibles que consideramos que no pueden faltar en nuestra biblioteca de aula. En un principio iba a poneros el resumen y la portada de cada libro, pero como vi que me quedaba muy extensa la entrada, he decidido hacer otra a parte para que, todos aquellos que estéis interesados, podáis ver la ficha completa de cada uno de ellos. Ordenados por orden alfabético con el fin de que, vosotros lectores, podáis buscar si hay alguno que os interesa, alguno del que queráis informaros más o que os gustaría añadir en vuestra clase, la lista quedaría así:

¿A qué sabe la luna?
Autor: Michael Grejniec
Editorial: Kalandraka 

Adivina cuanto te quiero:
Autor: Sam McBratney  
Ilustrador: Anita Jeram
Editorial: Kókinos
 
Amelia quiere un perro
Autor: Tim Bowley
Ilustrador: André Neves
Editorial: Kalandraka
 
De verdad que no podía
Autor: Gabriela Keselman
Ilustrador: Noemí Villamuza
Editorial: Kókinos
 
Elmer
Autor: David McKee
Editorial: Vicens Vives 

El monstruo de colores
Autor: Anna Llenas
Editorial: Flamboyant
 
El Topo que quería saber quién se había hecho eso en su cabeza  
Autor: Werner Holzwarth
Ilustrador: Wolf Erlbruch
Editorial: Alfaguara Infantil
La pequeña oruga glotona
Autor: Erie Carle
Editorial: Kókinos
Orejas de mariposa 
Autor: Luisa Aguilar
Ilustrador: André Neves
Editorial: Kalandra
 
Ser princesa no es un cuento
Autor: Irune Labajo
Ilustrador: Gágor Gayá
Editorial: Soloaquelque
Te quiero un montón
Autor: Juan Carlos ChandroIlustradora: María Luisa Torcida
Editorial: Bruño 

Un bicho extraño
Autor: Mon Daporta
Ilustrador: Óscar Villán
Editorial: Kalandraka
Un culete independiente
Autor: José Luis Cortés
Editorial: Ediciones Sm
Un papá a la medida
Texto: David Calí
Ilustración: Anna Laura Cantone
Editorial: Edelvives
Yo mataré monstruos por ti
Texto: Santi Balmes
Ilustración: Lyona
Editorial: Principal de Libros 

  
A pesar de haber creado esta lista, nos gustaría recordar que no es inamovible, es decir, hemos seleccionado estos libros porque los hemos ido conociendo este año y porque creemos que abarcan diversos temas de interés para los niños. Sin embargo,  esta lista podría variar  en función de los gustos, intereses, demandas de los pequeños y de los nuevos títulos que vayan surgiendo en el mercado editorial.


Otros libros que también tendremos en nuestro aula y que nos gustaría citar son:
 
Enciclopedias: 
  
-       Tu primer Vox
-       El pequeño Larousse ilustrado   
 
Atlas: 
-       Mi primer viaje por Europa
-       Mi primera vuelta al mundo 
Libros de consulta: 
-       El gran libro de las palabras
-       El gran libro de los números: contemos
-       Mi primer libro de palabras 
 
Para concluir este apartado, aunque no se encontrarán en la biblioteca de aula, hemos creído necesario incluir algunos libros para maestros. Entre ellos nos gustaría destacar "El libro de los 101 cuentos" de Christian Strich, "Los cuentos de hadas clásicos" de María Tartar y "Cuentos al amor de la lumbre" de Antonio Rodríguez Almodóvar. Se encontrarán en una estantería o en el cajón de la mesa del docente, puesto que no son para niños sino para adultos.


 
5. ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN 

Rincón de la lectura: Este espacio que hemos creado dentro de la biblioteca, para que los niños, por propia voluntad, puedan pasar largos ratos con los libros, estará disponible tanto cuando acudan de manera grupal en la hora del cuento, como para cuando acudan en pequeños grupos por rincones e incluso para cuando lo hagan de manera individual, porque dispongan de cualquier rato libre. Por tanto, aunque se encuentre siempre disponible para los niños, nosotras hemos querido dedicar una hora al día a este espacio.
Préstamo de libros: Cada viernes dedicaremos un rato para la elección y préstamo de libros. Hemos seleccionado este día concreto porque nos parece que es en los fines de semana cuando, al no disponer de la biblioteca de aula, los niños no podrán hacer uso de ellos. Además contarán con todo el fin de semana para disfrutar del libro que hayan escogido.
El modo de controlar y gestionar qué libro se ha llevado cada uno, ver quién lo tiene en caso de no encontrarlo o incluso de ver cuáles son los libros que los niños se llevan más a menudo, se llevará a cabo mediante un corcho  con fotos (que explicaré a continuación), en vez de mediante un carné.
Corcho con fotos: Para gestionar los libros que coge y se lleva cada uno, hemos creado un sistema muy sencillo para los niños de estas edades. Consiste en poner un gran corcho, a la altura de los niños, en una de las paredes de la biblioteca, concretamente entre el árbol de las lecturas y la estantería de pie, y colgar en él cuerdas horizontales a modo de lianas. En este corcho pegaremos las fotos de los niños de manera horizontal, haciendo tantas filas como necesitemos. Debajo de cada una de ellas habrá una liana con pinzas. Lo que tendrá que hacer cada uno de los niños es, colocar bajo su foto la foto del libro que hayan cogido y colgarla con una pinza. De esta forma, tanto la profesora como el resto de compañeros, sabrán qué libro tiene cada niño, qué libros están disponibles o quién fue el último en coger un determinado libro que, por el motivo que sea, no encuentran.
Cuadernillo de dibujos: Cada viernes, además del libro escogido durante el préstamo de libros, los niños se llevarán a casa un mini cuadernillo de papel en el que dispondrán de un espacio para dibujar aquello que más le haya gustado o más le haya llamado la atención del cuento. De esta manera podrán expresar, mediante sus obras artísticas, lo que les ha parecido el libro. Al llegar el lunes, cada niño podrá mostrar ante el resto de sus compañeros su dibujo, dar su valoración personal sobre qué le ha parecido, contar con quién lo ha leído  y, si quiere y le ha gustado, podrá recomendárselo al resto.
 
Caballete: Otro elemento que hemos queridos añadir en nuestra biblioteca de aula, ha sido un caballete de madera, con un blog grande de cartulinas que sirva como panel de valoración de los libros. En la parte izquierda pondremos, en orden de lista, las fotos de todos los niños y en la parte superior, de manera horizontal, pondremos la foto de las portadas de los libros.

¿Qué harán los niños con esto? Pues muy sencillo, cada uno de ellos pondrá en la fila correspondiente a su foto y bajo el libro que vaya a valorar, un gomet rojo (no le ha gustado nada), amarillo (no le ha gustado mucho) o verde (le ha gustado mucho). De esta manera la profesora podrá controlar cuáles son los libros más deseados, los que menos gustan y partir de ellos para poder motivarles a escoger aquellos que nadie lee.
Hora del cuento: Todos los días se dedicará un tiempo para que el profesor les cuente cuentos a sus alumnos. Para ello se reunirán todos en la alfombra verde de la biblioteca, se pondrán cómodos y se limitarán a disfrutar de la historia que toque ese día.
 
6. DINAMIZACIÓN Y ANIMACIÓN
 
Al hablar de animación a la lectura, nosotras queremos referirnos a aquellas actividades de carácter lúdico que, como maestras, debemos realizar para incitar a nuestros alumnos, no a leer un libro concreto y a saber sus detalles, si no a traspasar su portada y lanzarse al mundo de la imaginación, haciendo que la historia que ha escuchado cobre vida, sea suya, le pertenezca y le transmita sensaciones y emociones. Eso sí, sin perder nunca ese sentido crítico que es fundamental para el desarrollo de su personalidad.
Existen multitud de formas para animar a los niños a la lectura,  pero nosotras hemos querido destacar unas cuantas que creemos muy importantes y vamos a usar mucho en nuestra clase:
 
Ambientación: Uno de los aspectos más importantes para que los niños se sientan motivados a leer, es la ambientación del rincón de lectura. Nosotras, como he comentado con anterioridad, hemos querido basarnos en el tema de la selva. Para ello, hemos utilizado elementos sencillos propios de esta temática, los hemos distribuido  de forma ordenada, sin recargar el espacio, y así  hemos conseguido crear un espacio agradable, estimulante y de interés para los niños, en donde podrán "leer" cómodamente.

 
Orejas de animal: Cuando sea la hora del cuento, la maestra, el niño o cualquier otra persona que vaya a realizar esta actividad, deberá ponerse una orejas, similares a las que os presento en la siguiente imagen, con el fin de conseguir  que los niños se metan más de lleno en este ambiente de la selva que hemos creado para ellos. Además, cuando la profesora se ponga este elemento distinguido, los pequeños sabrán que es la hora del cuento; cogerán los cojines, se sentarán en la alfombra verde y escucharan atentamente el cuento.

 
Buzón de libros: Para conseguir crear ese ambiente de expectación e intriga, hemos querido incorporar en nuestro rincón de lectura un buzón de libros. Se trata de un buzón en el que meteremos papeles con el nombre o las imágenes de los libros de los que disponemos en la biblioteca de aula. Cada día, en la hora del cuento, un niño meterá la mano en él y sacará un papelito. De esta manera, sustituiremos el que la profesora elija qué libro contar en la hora del cuento y conseguiremos crear un ambiente mucho más enriquecedor. 
Libros estrella: Cada semana, los niños elegirán entre todos, junto a su profesor, un libro estrella. Para darle la importancia que se merece, lo colocaremos durante toda la semana siguiente, en un sitio tan destacado como es la estantería de pared que se encuentra en el tronco del árbol de las lecturas. Inicialmente hemos decidido que se escogerá  un único libro estrella, aunque, en caso de empate entre dos, y disponiendo de todo el espacio que hay en esta estantería, no habría problema alguno en poner varios.

 
Creación literaria por y para niños de infantil: Uno de los talleres que realizaremos con los niños será la creación literaria. Para levar a cabo esta actividad necesitaremos únicamente una grabadora o una hoja de papel y un lápiz y toda la imaginación y creatividad de los niños. De esta forma crearemos nuestras propias historias, que posteriormente se convertirán en libros gracias a las diferentes estrategias que hemos aprendido en el bloque anterior.
La hora del cuento: Esta actividad, que consiste en la narración, cuentacuentos o lectura de libros en voz alta por la profesora para los niños, se realizará de manera diaria. Como ya hemos visto en los bloques anteriores, aunque poco a poco los niños a estas edades empiezan a leer, su habilidad se basa principalmente en la descodificación, dejando de lado la comprensión y el disfrute de la historia. Por tanto, es importante que sea un adulto quien les siga leyendo libros, con el fin de poder transmitirles toda su función poética y su simbolismo.

 
Acuden familiares a contar cuentos: Una de las formas más sencillas de motivar a los niños es mediante la incorporación de familiares (madres, padres, abuelos, hermanos...) en el ambiente escolar. Por esta razón, nosotras hemos querido dedicar un día al mes para que vengan y compartan con sus pequeños todo tipo de actividades relacionadas con la lectura, como por ejemplo, la hora del cuento.
 
Estrategias de animación: Utilizaremos algunas de las estrategias de  animación, del bloque 5, para conseguir fomentar la comprensión lectora de estos niños que están comenzando a acercarse al placer de leer.  Gracias a ellas, conseguiremos trabajar los mismos elementos que trabajarían los niños más mayores en los comentarios de texto; es decir, trabajaremos el argumento de la historia, sus personajes, la estructura y su valoración, pero partiendo de la imaginación infantil o de un cuento narrado por el docente.
 
Existen muchas estrategias de animación, como pueden ser la lectura icónica, representar la acción de un personaje, la frase pirata, película interior... pero personalmente, las que más me gustan a mí son: la estrategia de ¡Te equivocas! en la que el docente lee un cuento que ya los niños conozcan a la perfección y añade múltiples errores con el fin de que los descubran, la de Gesticular sobre lo narrado, que hace que  involucremos a los alumnos de manera activa en el cuento, haciendo que gesticulen las acciones de los personajes y la estrategia de La fiesta de los personajes, que consiste en organizar una fiesta, al finalizar el curso, en donde cada niño se disfrazará de su personaje favorito y les explicará al resto de sus compañeros el por qué de su elección.
Árbol de la lectura: Como he comentado anteriormente, en una de las paredes del rincón de lectura, concretamente en la pared izquierda, justo entre la cabaña y la estantería de pie, colocaremos nuestro árbol de las lecturas. Se trata de un elemento que animará a los niños a leer ya que, al comenzar el curso estará pelado, marrón y con las ramas vacías, pero, a medida que vaya transcurriendo el año escolar, se irá llenando de hojas. ¿Cómo conseguiremos eso?  Pues muy sencillo. Cada niño irá pegando en las ramas una hoja por cada libro que lea. Al finalizar el curso, el árbol será tan frondoso como el gusto por la literatura de nuestros  pequeños.
 
 
Bueno pues, así es cómo nos gustaría que fuese nuestra biblioteca de aula, aunque estamos abiertas a cualquier sugerencia o proposición con el fin de poder mejorar nuestro trabajo. Ya solo me queda agradecer a mis compañeras el esfuerzo y dedicación en este trabajo , así como esa variada aportación de ideas que han hecho que esta actividad salga como ha salido y,  deciros que, esperamos que os haya gustado, que os haya servido tomar ideas y sobre todo esperamos poder llevar a cabo nuestra biblioteca "La Selva Amazónica" en un futuro, no tan lejano.
 
Referencias:
Apuntes Irune Tema 5: Biblioteca de aula y animación a la lecturaApuntes Irune tema 4: Creación literaria por y para niños de educación infantil.
Apuntes Irune tema 1: Libros infantiles de autor. Análisis y selección.
http://peopleteachingpeople.blogspot.com.es/2011/05/biblioteca-de-aula-modificada.html

Como prometí, aquí os dejo los enlaces a los blogs de mis compañeras:
http://vivirentreversos.blogspot.com/  (Raquel Baena)http://quemestancontando.blogspot.com/ (Paula Catalá)